Efecto DIDE: Innovación en dificultades de aprendizaje e inclusión.

¿Dificultades en el aprendizaje y desarrollo? Detección rápida con un gran equipo: tecnología, observación y conocimiento

Hoy avalamos un innovador recurso creado este último año y de éxito debido a su utilidad y disrupción. Un buen programa de detección temprana y una herramienta de facilitación, es un medio para que la diversidad sea una oportunidad, y como ya se está verificando, una interacción entre todos los participantes y así se refleja en el #efectodíde. 

 

Qué ofrece díde en su diversidad?

  1. Su humildad fructífera y no cientificista, aunque corroborable de forma empírica con su aplicación, visto y considerado, que hoy como hoy, es un instrumento de preevaluación y de seguimiento, incluyéndose en casos la postevaluación.
  2. Su extensión, que aunque en el presente no sea masiva, sí puede ser global, abarcando más allá de los métodos tradicionales de detección tanto en número de criaturas como de indicadores, posibilitando el poner atención en los ignorados, y en la discriminación adecuada de falsos positivos así como de falsos negativos y de evidenciar las comorbilidades.
  3. Facilitar sin interferencias la intervención de los diversos profesionales y agentes intervinientes en el “crecimiento para la vida” del menor sea cual sea su condición.
  4. Promover la implicación y comunicación de forma sencilla y factible entre los principales ámbitos vitales del menor (escolar, social, familiar, personal).
  5. Ofrece informes y pautas orientadores a bajo coste y a partir de los cuales es más sencillo realizar o no acciones y medidas.
  6. Es un instrumento vivo y en evolución, sigue el desarrollo evolutivo del infante y de los cambios sociales, tecnológicos, con una propuesta de validación de la herramienta de campo.
  7. Plurilingüe sin coste añadido.
  8. El menor no interviene directamente en la prueba y con un sistema cómodo a través de cuestionarios en el ordenador (pueden ser en papel) elaborados con lenguaje comprensible y sencillo, sin tecnicismos, pueden participar en la observación activa del menor un número elevado de personas de su entorno, ya sea familiar, escolar, social, sanitario, obteniendo una convergencia de datos reflejados en gráficas y con informe.
  9. En ningún momento díde pretende sustituir a pruebas validadas y específicas psicológicas, sino por el contrario facilitar en caso que así emergiera con indicadores redirigir al menor hacia el especialista y con las pruebas técnicas y concretas que él considerase convenientes.
  10. En los 35 indicadores del programa díde, con inicio desde los dos años hasta dieciocho, se marcan señales en el campo del desarrollo, del aprendizaje, de la conducta, de la interacción social en todos los ámbitos del menor, de trastornos de alimentación, de adicción, de acoso en sus diversas formas, de dificultades fisiológicas, de atención, de memoria, de lenguaje

“Elena tiene 10 años y se siente feliz, por fin ha conseguido superar sus dificultades de aprendizaje en la lectura gracias a una detección preventiva, coherente, eficaz y diferente…”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *