Aprende a implantar con éxito APB

Para que el ABP sea eficiente y no una moda como hemos trabajado desde El Observatorio hacia una educación inteligente de calidad, al contrario que en la enseñanza más tradicional, basada muchas veces en clases magistrales, en el ABP son los alumnos los que toman el protagonismo de la enseñanza.

Está íntimamente relacionado con la Flipped Classroom.

Los que deciden el ritmo y van avanzando en la adquisición de nuevos conocimientos.

El docente debe llevar el guión general de la clase, pero cada proyecto específico —generalmente propuesto por el profesor— será interpretado y desarrollado por los alumnos. Esto implica que serán ellos los encargados de tomar ciertas decisiones, que pueden ser muy valiosas para su presente y futuro.

Los proyectos (ABP) sea cada vez más popular y que cada vez más docentes y centros educativos la adopten es, sin duda, algo fantástico. Sin embargo, esta extensión del modelo ABP puede acarrear algunos problemas. Debemos cuidar pasos para que no se convierta en una moda sino en algo real.

En la actualidad, existen muchas diferencias en la calidad del diseño de los proyectos y de la aplicación de estos en el aula. Bien desarrollado, el aprendizaje por proyectos garantiza grandes resultados. Pero, si esta metodología no es aplicada correctamente, los problemas de los docentes y los alumnos no harán sino aumentar.

En primer lugar, encontraremos montones de tareas, actividades y propuestas de aula etiquetadas como proyectos pero que no lo serán realmente. Como consecuencia, el aprendizaje de los alumnos se resentirá.

Dejar claro el corazón de un proyecto -Debemos dejar claro de qué trata y modificarlo a medida que los alumnos quieran, incluir pequeñas modificaciones anima a que los alumnos se sientan brazo ejecutor del proyecto. Esto deja claro que para que el APB sea un éxito debe hacerse desde el flipped classroom.

Una pregunta interesante y motivadora hace que los alumnos vean mucho más sentido en lo que están aprendiendo.
Cuando asesoramos a profesores, les aconsejamos diseñar la pregunta o desafío (ellos solos o con los alumnos) en forma de una propuesta abierta y accesible que concreta el objetivo final del proyecto.

Investigación en profundidad

Investigar es un proceso mucho más complejo que buscar información en un libro o en Internet sino que es un proceso cíclico y reiterativo: los estudiantes se hacen preguntas, buscan y encuentran recursos con información, responden a las preguntas iniciales, se plantean preguntas aún más complejas…

Los proyectos pueden utilizar diferentes fuentes de información, mezclando la tradicional búsqueda en libros o Internet con otras posibilidades ligadas al mundo actual: entrevistas con expertos, audiciones…

Podemos situar el aprendizaje en un contexto real, enfrentando a los alumnos a problemas que las personas encuentran en su vida personal y/o profesional (por ejemplo, alumnos empresarios que tienen que diseñar un plan ..)

El proyecto debe implicar equipos, espacios, recursos, criterios de evaluación, herramientas e incluso personas del mundo real. Ejemplos muy sencillos de estos son aquellas tareas en las que los alumnos tienen que editar recursos como presentaciones, vídeos y audios o deben hacer una investigación en la que consultan a expertos en el tema.

Una tercera forma de vincular los proyectos a la realidad es que el resultado afecte positivamente a otros. Por ejemplo, si planificamos y construimos juguetes para el aula Infantil, estaremos desarrollando un proyecto en el que directamente estamos cambiando el aula.

En definitiva todo son ventajas pero hemos de colocar los recursos y entender bien el concepto y metodologías para que sea beneficioso y no contraproducente.

 

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